Aunque pueda parecer increíble, muchos de los trucos más fascinantes de la fotografía y el vídeo del siglo XX tienen su origen en la misma persona. Georges Méliès fue el artífice y pionero en la creación del cine de atracciones. Fue tal el número de creaciones de trucos y efectos especiales que incorporó a sus films desde finales del siglo XIX, que sin su existencia no se entendería el cine que estaba a punto de llegar. Por eso, el vídeo que vamos a ver a continuación supuso un hito. Un Homme de Tête (El hombre de las cabezas, 1898) mostraba lo nunca visto en una película muda. La técnica de la exposición doble hacía su aparición para el gran público.
Lo cierto es que Méliès fue un verdadero mago de la pantalla. No es de extrañar, teniendo en cuenta que cautivó a la gente como ilusionista antes de idear muchos de esos efectos especiales y técnicas cinematográficas que decíamos. El artista creó ilusiones de pantalla perfectas mediante trucos en la cámara como exposiciones múltiples, pantallas divididas, fotografías a intervalos, fundidos y coloreado a mano. Incluso accidentalmente inventó el corte de salto cuando su cámara se atascó.

Foto: Dominio Público.
Entre 1896 y 1913, Méliès dirigió más de 500 películas, obras que describió como “pequeños abracadabras” donde invitaba al público a Un viaje a la luna (1902), a El reino de las hadas (1903) o a disfrutar de un coro de cabezas decapitadas, como veremos a continuación.
Veamos la histórica obra en cuestión, Un Homme de Tête, cortometraje mudo de la productora francesa Star Film en el año 1898:
Como vemos, el espectador ve a un hombre clonando su cabeza cuatro veces, colocando tres de ellas en las mesas frente a él y luego aplastando dos de ellas con un banjo cuando no pueden armonizar tan bien como le gustaría.
El cortometraje muestra muchas de las características del arte de Méliès, elementos comunes donde situaciones ridículas y efectos prácticos se fusionaban. De hecho, el número de artistas que se inspiraron en sus obras es imposible de enumerar. Leyendas como Chaplin, Buster Keaton o Luis Buñuel bebieron de los inventos y técnicas del artista, siendo la que vemos en este corto, una de las más famosas e impactantes por el uso de un efecto asombroso en el cine de la época.

Foto: Dominio Público.
La denominada como exposición doble es una técnica fotográfica que consiste en conseguir realizar dos fotografías en el mismo fotograma. Es decir, exponer dos veces la luz en un mismo cuadro de película durante dos instantes diferentes. De este modo, las dos imágenes se yuxtaponen y crean una tercera que produce un efecto sorprendente.

Foto: Dominio Público
Es en este punto donde aparece el artista, ya que Méliès fue uno de los creadores de la técnica en el cine. El hombre se sirvió de este truco para hacer aparecer y desaparecer personajes (o cabezas) de manera gradual. Grababa una o varias veces sobre una misma cinta, con el objetivo de conseguir sobre impresionar imágenes. Este tipo de sobre impresiones las podemos encontrar en reservas de negativo sobre fondo negro.
Por cierto, una copia ilegal de la película, no autorizada por Méliès, se lanzó en Estados Unidos en 1903 por Siegmund Lubin bajo el título Cuatro cabezas son mejores que una.
